Viajar con niños a La Paz

Días 24 a 30 de nuestra vuelta al mundo

Lo bueno de llegar desde Cuzco a La Paz es que la parte del mal de altura o soroche ya lo has pasado, así que normalmente no te afecta.
Lo malo es que también estás acostumbrado a una ciudad hermosa y La Paz no lo es.

La Paz está construida por estratos, a lo propio y a lo figurado.
La parte rica, el centro y Sopocachi, están en el “valle” a 3200-3400m de altura sobre el nivel del mar. La parte pobre, toda la demás básicamente, está en “el alto”, que además es la segunda ciudad más poblada de Bolivia.

La Paz no terminó de gustarnos.
Demasiados coches (todos los coches japoneses por cierto, tendría que preguntar porqué), demasiado ruido, demasiado gris, pero sobre todo pocos lugares que hayamos visto para ir con niños. Si hubiésemos estado solos tal vez hubiésemos hecho un trek por la Cordillera real y aprovechar un poco las preciosas montañas alrededor de La Paz.

Pero bueno, hicimos vuelta por el centro, vimos una feria donde los niños saltaron a la cuerda y sobre todo Janna fue a hacer pole dance. Yo creo que a este ritmo Janna va a batir el record Guiness de numero de países donde ha practicado Pole Dance en el mundo. Con los niños fuimos al cine a ver Alfa. La idea de ir al cine en cada país de nuestra vuelta al mundo por ahora mola 😉

Al día siguiente, tras un buenísimo desayuno en el Café del Mundo (muy recomendable), tomamos taxi hasta Tiwanaku. Lo bueno de ser cuatro en Bolivia es que por algunos bolivianos más (y no siempre más) puedes ir en taxi en vez de ir en bus, lo cual mejora la flexibilidad.
Tiwanaku está a sólo 1h30 de bus (o taxi) de La Paz. Pero sufre el mismo síntoma que la ciudad. Es difícil para nosotros admirar La Paz después de Cuzco, como es difícil aprovechar Tiwanaku después de Machupicchu.
Pero tiwanaku tiene puntos preciosos, como la puerta del Sol y sobre todo dos tótems que fueron los utilizados por Hergé para Tintín en “Las siete bolas de cristal”.

Al día siguiente, decidimos ir a Copacabana a las orillas del lago Titicaca. Son sólo 3h30 en bus, tomando el ferry en Tiquina. El ferry, como todos los transportes de Bolivia, sólo sale cuando está lleno. Lo cual puede ser en 15 segundos o 30 minutos, aquí se llama “ahorita”.
El lago Titicaca es precioso. Vimos el atardecer desde el Cerro Calvario. Precioso. Cuando se fue el sol, el frio entraba por todos los poros hasta quedarse. Dormimos en un hostal con dos características principales,: unas vistas preciosas al lago Titicaca y unos dvd pirateados en cada habitación.
Así que los niños vieron “Black Panther” en idioma Spanish (latin) mientras nosotros preparábamos los viajes siguientes.

El atractivo principal de Copacabana es visitar la isla del sol. Cuando miras la isla del sol desde el Cerro Calvario dices, está cerquísima. Y sí, esta bastante cerca. Pero el barco tarda 1h30 minutos. Así que os dejo imaginar, estimado lector, la velocidad del barco que va de Copacabana a Yunani, al sur de la Isla del Sol. A los niños (y a los grandes) les encantó la isla del sol. Hicimos un trek bastante largo, hasta dónde nos dejaron. Hay que saber que cuando hemos ido (sept 2018) hay un conflicto entre las comunidades norte y sud de la Isla así que sólo se puede ir al Sur.
Lo mejor, el restaurante con las mejores vistas de nuestro viaje hasta ahora y unas chaiselongues para aprovecharlas.
A la vuelta, “X-men” en idioma Spanish (latin)
Volvimos a la Paz y otra vez pudimos confirmar que no nos gusta, así que Janna volvió a hacer Pole dance y aprovechamos que los precios en Bolivia no son muy altos respecto a otros lugares de nuestro viaje para cenar en un buen restaurante el cual mi hermana, Mariana, hubiese adorado ir; Swissfondue, para comer lo que es seguramente la mejor fondue de queso de Bolivia. Impresionante y nuestra mejor comida de Bolivia hasta ahora.

FOTOS DE ISLA DEL SOL Y COPACABANA

Al día siguiente, rumbo a Coroico. La ruta, de sólo 2h30, me hizo entender que alquilar un coche en Bolivia no es una gran idea.
Adelantar en doble continua? Claro!
Adelantar sin visibilidad? Ningún problema!
Adelantar con una niebla espesa que no te deja ver a 10m? Por supuesto!
Poner las luces antiniebla o los intermitentes? No funcionan…
La ruta entre La Paz y Coroico era la llamada “ruta de la muerte”. Una ruta sin asfaltar, de un solo carril y con precipicios de 1000m. A la que cruzabas otro coche había que hacer malabarismos para poder seguir la ruta sin caerte por el precipicio. A veces ganabas y seguías el camino. Otras veces no. Ahora esa carretera sirve solamente para grupos de ciclistas con ganas de emociones fuertes.
Pero las mismas emociones las puedes sentir como las siento yo ahora, escribiendo este blog con el culito medio roto en un bus también medio roto adelantando a otros buses sin visibilidad a causa de la niebla.

En Coroico, fuimos al hotel Villa Bonita regentado por una familia Suizo-Boliviana vegetariana. Tienen dos niños de la edad de los nuestros, Amadeo y Ajaba. Llevamos un mes fuera de casa y lejos de sus amigos. Amadeo y Ajaba fueron los primeros amigos de su edad que se hicieron. Han jugado con muchos otros niños, pero no se quedaron hablando durante horas con ellos ni creo que recuerdan sus nombres.
Al ver que entre los niños la amistad fluía y que era importante para ellos, decidimos no hacer más excursiones que las necesarias. Fuimos a Rio Negro dos veces, un precioso camino de unas 3h para ir y cuatro para volver, la segunda vez nos llevamos a Amadeo.

FOTOS DE COROICO

Tras unos buenos helados, otra comida vegetariana y una buena clase de Yoga para Janna, partimos hacia La Paz otra vez y tomamos el Teleférico más alto y denso del mundo. Lo mejor de La Paz!

Y sobre todo, la fondue magica de Swissfondue 🙂

Un comentario sobre “Viajar con niños a La Paz

  1. Tiwanaku y sus ruinas. Y sobre todo, sus historias misteriosas…. Bolivia es mas que Uyuni, es un país de contrastea. La Paz es una megapolis de locos. Me gustaron sus contrastes, obviamente no es para niños y no se puede comparar con Cuzco.
    A medida que se va viajando mas aparecen esas malditas comparaciones y el mundo cada vez mas pequeño.
    Mola ir al cine en cada país… Y provaremos los quesitos sin duda.

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