Hacer el trek Salkantay con niños

Dias 18 a 23 de la vuelta al mundo

 

Una de las cosas que te preguntas al ir a Perú es cómo ir a Machu Picchu. Hay muchísimas opciones.
Está la opción cara: tren de Cusco a Aguas Calientes. Muy cara. Muy muy cara.
Está la opción barata: bus de Cusco a Hidroeléctrica, caminar a Aguas Calientes por las vías del tren y después ver Machu Picchu.

Y existe la opción aventurera: hacer un trek largo para llegar a Machupicchu.

Hay básicamente dos treks largos, el Camino Inca y el trek del Salkantay.
El camino inca, tanto el de 4 dias como el de 2 dias, tiene 3 inconvenientes:
1/ solo puede haber en total 500 personas en el camino del Inca. Eso incluye a los que llevan las mulas, los cocineros…. vista la cantidad de gente que quiere ir, eso lleva al punto 2.
2/ hay que reservar con agencia obligatoriamente y con (mucha) antelación, se cuenta en meses.
3/ es muy caro. Casi 500 dolares por persona. Nosotros, al viajar con niños, subía a 2000 dolares sin incluir la entrada a Machupicchu, de la que hablaremos mas tarde.

Al querer hacer un paseo interesante con los niños, elegimos el trek Salkantay. La mayoría de nuestra familia y amigos nos dijeron que era demasiado para niños de 10 y 11 años (y casi convencen a mi mujer…) así que este post es para mostrarles de que los chicos pueden hacer tantas cosas o más que los adultos.

Nuestra idea era hacer el trek salkantay con niños de forma independiente. No nos interesaba seguir un guia, ya lo hicimos en otros treks y no nos va.
Pero tampoco nos entusiasmaba la idea de cargar con las tiendas de campaña, la comida, el agua…

Lo bueno: en Cusco hay muchas agencias y se puede encontrar cómo organizar el trek del Salkantay a tu gusto.

Nosotros elegimos la agencia Refugios Salkantay ya que permitía hacer el trek por libre, durmiendo en lugares cómodos y con alguien que nos cargue las mochilas.

Día 1: Cusco – Mollepata – Soraypampa
Cogimos el colectivo (a las 5…) de Cusco a Mollepata, dura unas 3h. Después de un buen desayuno, otra vez en colectivo hasta el zipline de Soraypampa.
El zipline mide 850m y la verdad, entre el frío y el cansancio no me sentí muy seguro. Liam se enfadó porqué no le dejaron ir solo (no pesa bastante y podría quedarse en el medio) así que fueron mis niños con el monitor. Bien, sin más.
Caminamos hasta Soraypampa para hacer un columpio extremo con vistas al Saltankay. Esto sí que fue un golazo. Como siempre, el grito de Janna se escuchó hasta en Lima.
Ibamos tal como queriamos de manera independiente, pero nuestro grupo estaba compuesto por Marcus, un aleman guapero/cachas, Delia de Rumania y un señor de Malasia con bigote puntiago cuyo nombre no recuerdo 😉
Para entrar en calor, como ya eran las 2 de la tarde en Soraypampa, fuimos a ver la laguna Humantay. Era una buena subida para acostumbrarnos a lo que vendría. Aprendimos bastantes cosas de nuestros hijos: Liam es un diesel, al principio se quejó, no quería seguir ni subir la montaña…y al cabo de 30 minutos continuo a tope. Mael es una máquina, se propuso seguir a Marcus hasta arriba (subida de 500m hasta llegar a 4300m sobre el mar) y lo consiguió. No pudimos seguirle ;).
Al bajar, me quedé hablando con gente que hacia el trek y llegue 30 minutos después al refugio que los demás. Obviamente, los niños me llamaron lento, tardón, gordo y de todo…
El que no llego hasta bien entrada la noche fue el señor de Malasia, mientras nosotros jugabamos todos al Uno.
De comer, para deleite de los niños, sopa de verduras.

En el refugio hacia un frío terrrrrrrible. La ducha fue un suplicio, me desperte por la noche con ganas de ir al baño y me lo pensé como 45 minutos para encontrar el valor de salir de la cama.

Total caminado: 17km

Total subido: 500m

 

Día 2: Soraypampa – Salkantay pass – Huaracmachay – Challey

Es el gran dia. Despiertos a las 5 de la mañana, en un habitacion con un frío que pela y una estufa que por una razon desconocida no se prende, tomamos el desayuno. Los chicos no quieren comer nada hasta que Delia saca unos M&Ms de su saco y les dice que si terminan el desayuno podrán comer chocolate. Vale, eso no es lo ideal de educación, pero hay que admitir que funciona de maravilla 😉
La caminata de hoy es la más dura. Hay que subir al Salkantay pass a más de 4630m de altura. 8km de distancia con 800m de desnivel, son subidas del 10% a mas de 4000m sobre el mar. Sí, es duro. Además con muchísimo frío.
Marcus sale a full. El de Malasia va directamente en caballo (pobre caballo, dice Mael…) y nosotros vamos con Delia.
Subimos lentamente y tardamos 4h30 en llegar al Salkantay pass. Nos desviamos un poco para ver una laguna justo al lado y me entra una pájara muy fuerte. Me cuesta avanzar, moverme, pensar. Veo a los chicos y Janna a más de 200m de mí y eso que me están esperando. Janna vuelve y me da coca para masticar y un beso, no sé cual de los dos funciona mejor pero consigo reunir las fuerzas para seguir.
Los niños hicieron la última 1h30 de la subida al Salkantay pass en caballo, y visto lo duro que fue no pareció mala idea.
Los paisajes y las vistas son espectaculares.
Después del pass, toca la bajada a Huaracmachay. Paisaje y vistas increíbles sobre el río, el valle. Muy recomendable.
Después de la comida (sopa de verduras, niños!), toca la bajada a Challey. Cambio de tercio total. De paisaje de montaña tipo Alpes (el Salkantay tiene 6300m de altura, casi 1500m mas que el Mont Blanc), pasamos a pensar que estamos en Costa Rica. Challey es un pueblo genial situado en medio de la selva. En la ruta nos vamos quitando ropa, fuera guantes, fuera abrigos, fuera jerseys y térmicas. Nos quedamos en camiseta de manga corta 😉
Los niños? Bien gracias. No los vemos durante 2h ya que durante las bajadas son los reyes. De tanto en tanto, preguntamos a la gente que cruzamos si han visto dos niños; “si los vimos ahorita, estan corriendo”. La realidad, no los vimos hasta llegar a Challey. 2h sin niños por la selva de Peru…
Al llegar a Challey, estoy hecho polvo. Los niños? Bien gracias, se pusieron a jugar a futbol con chicos de Challey 😉

Para cenar, una buena sopa de verduras 😉

Total caminado: 29km ( y duros)

Total de subida: 800m (Mamá, me duele…)

Día 3: Challey – Playa – Lucmabamba

El día 3 es supuestamente un día fácil. Todo el mundo dice que hay una gran bajada, lo que no te dicen es que hay dos subidacas durísimas.
Lo mejor, dejamos atrás definitivamente el frío para entrar en la selva, calor fuerte y 150% de humedad, unos 2 millones de mosquitos que pican a Liam y a mí a pesar del repelente. Por suerte, tenemos la crema de cocunat que alivia las picaduras.
Por el camino vemos una niña peruana de 5 años caminando sola. Va a la escuela, situada en Milpo, a 1h de camino de Challey. Los niños nos miran preguntándose cómo lo hacen y creo que nunca más se quejarán de la distancia para su propia escuela.

Por el camino, selva, fresas del bosque, orquideas y vistas espectaculares. Lo mejor, nos encontramos un camping con campo de futbol y nos hacemos un 2 vs 2, Marcus con Liam contra Mael y yo. Correr despues de tanto caminar y subir, a tanta altura es difícil pero como dice Diego y sobre todo mi amigo Leo, la pelota no se mancha y un partido es un partido. Para la posteridad, yo metí el gol de oro.

Después de la sopa de verduras del mediodía, llegamos a Lucmabamba dónde dormimos entre plantas cafeteras. Todo Lucmabamba está lleno de plantas cafeteras.
Liam tiene que cargar el agua ya que a mí me duele mucho el hombro.

Por la tarde y para relajar un poco los pies, vamos con Marcus a unos baños termales situados a 40 minutos en coche. Descubro con desagrado que de las cinco personas que fueron a los baños termales, soy la única que no se le ven los abdominales…y decido comer mas sopa de verdura y menos arroz o chocolate. Pero el plan no me dura ni hasta la cena.

Total distancia: 33km

Total subida: no medido, pero las subidas pesan.

Día 4: Lucmabamba – Llacpatapa – Hydroelectrica – Aguas Calientes

Nos sirven café para desayunar. Marcus y Janna se preguntan cómo puede el café estar tan malo si las plantas están justo enfrente!
Nos dice el responsable del refugio que hasta Llacpatapa hay una subida “leve” y después todo es bajada.

A cada paso me acordé de sus palabras, “subida leve”. Es una subida muy dura que nos espera durante 4h. La hacemos en compañía de gente que nos cruzamos por el camino. Debe haber unas 50 personas haciendo el trek el mismo día que nosotros y al cabo de cuatro días, al hacer todos la misma ruta, nos conocemos todos y lo vamos comentando. Lo de la “subida leve” parece que lo dicen en todos los hospedajes…no os lo creáis. Nosotros de todas formas seguimos a la maquina Mael que nos guiaba con su baston de pelegrino.

Después de las magníficas vistas de Llacpatapa, dónde se puede ver de muy lejos el machupicchu, empieza la bajada de 2h hacia Hydroelectrica. Bajada muy dura que daña mis rodillas y los lumbares de Janna. Los niños? Bien gracias. Hablando de Fortnite durante 4h.

En Hydrolectrica tenemos la sorpresa de no ver a Marcus en el punto de encuentro. Qué raro ya que siempre llega al menos 1 hora antes que nosotros. Al llegar, obviamente le decimos dónde estabas lentorro y otras obviedades 😉

El camino de Hydroelectrica a Aguas Calientes se hace muy pesado por el calor y sobre todo porque primera vez tenemos que caminar unos 10km con las mochilas pesadas. Aunque me duela el hombro, no se lo puedo dejar a los niños.
Janna sufre mucho el calor pero llegamos al final del trayecto. Por cierto, despues de toda la belleza vista por el camino, debo decir que Aguas Calientes es el pueblo más feo (y de los más caros) de Perú. Pero es obligado para todo aquel que quiere ver Machu Picchu.

Para cenar, me olvido mi promesa de verme los abdominales y nos zampamos unas pizzas.

Total caminado: 32km

Día 5: Machupicchu – Cusco

Hay que comprar la entrada de Machupicchu en cuanto sabes que día vas. Todo lo que toca de cerca o de lejos a machupicchu es caro, muy caro. La entrada (200 soles, 50€ por persona) el bus (12 dolares para subir y lo mismo para bajar) el tren….Es una verguenza alimentada por el monopolio (una sola compañia de buses por ejemplo)
Nos despertamos 4am y quedamos con Marcus en una panaderia, la boulangerie de París dónde desayunamos unos buenos pain au chocolat (quién dijo abdominales?)
Decidimos caminar hasta Machupicchu para ahorrar el billete de Bus y también porque ya somos especialistas en escalar montañas. Fue fácil para todos y además a las 5am hay unos 300m de cola para llegar al bus, unas 2 horas de cola mas o menos, mejor caminar.
Machupicchu espectacular. Increíble, sin palabras y muy emocionante. A los niños, que vieron otras ruinas Incas en los alrededores de Cusco (leer viajar con niños a Cusco), les encantó.
Se puede combinar el Machupicchu con el Wayna Picchu, pero hay que reservar con al menos dos meses de antelación, o con la montaña Machu Picchu. Nosotros cogimos la montaña. Son 2600 escaleras, unas dos horas de subida, dos horas haciendo squat después de subir ya desde Aguas Calientes a Machupicchu.
Mael dijo que no podía más tras 400 escaleras. Liam dijo que no podía más después de 600. Así que decidimos que se quedaran con Janna en el camino y fui solo hasta la cima de la montaña a la que llegué en 1h10 y bajé en 45 min.
Fue la única vez en todo el Salkantay trek que los niños dijeron basta. Y es totalmente respetable.
Bajé la montaña, bajamos todos el Machupicchu y bajar escaleras incas no es lo mismo que escaleras normales, a veces las escaleras son rectas, otras cortas, a veces hay que saltar…mis rodillas se quejaron varias veces.

Volvimos de Aguas Calientes en tren para descansar en Cusco.

Resumen: un fuerte trek, precioso, y gracias a Liam y Mael por ser tan atléticos. Fueron los unicos niños que nos cruzamos en los 4 dias del Salkantay. Es totalmente recomendable hacer el trek del Salkantay con niños y repetiremos.

5 comentarios sobre “Hacer el trek Salkantay con niños

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